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Tengo veintiocho años y más de la mitad de mi vida tuve una adicción con la pornografia

"Soy un adicto en recuperación a la pornografia, tengo veintiocho años y más de la mitad de mi vida tuve una adicción con la pornografia..."

Wellness

De acuerdo con nofap.com —un sitio web integral de recuperación de pornografía—: “Caracterizamos la adicción a la pornografía como un fenómeno del cerebro marcado por el uso compulsivo de la pornografía que resulta difícil de detener a pesar de las consecuencias negativas, y que a menudo empeora con el tiempo”.

Soy un adicto en recuperación a la pornografia, tengo veintiocho años y más de la mitad de mi vida tuve una adicción con la pornografia. Empecé a mirar porno cuando tenía once años, al principio por simple curiosidad y morbo, por lo que escuchaba de mis amigos que decían sobre los videos XXX, sin saber que se convertiría en una adicción de la cual no iba a poder salir fácilmente.

Lo que me “atrapó” de la pornografia fue: el placer, la excitación y la masturbación. Ver todo tipo de mujeres atractivas y desnudas, bastaba con descargar un video para poder verlas totalmente desnudas y poder disfrutar de su físico.

Al principio solo descargaba videos XXX y me masturbaba, ese mismo video lo podía ver una semana entera con la misma finalidad. Al pasar el tiempo me di cuenta que buscaba roleplays (juegos de roles) para conseguir excitarme; ya no era solo ver pornografia, era buscar cierto tipo de contenido para excitarme y poder masturbarme. Después solo buscaba actrices que me interesaban o ponía en el buscador algún atributo que me gustara de ellas.

Ser adicto a la pornografia me ha causado daños físicos y psicológicos.

Yo estaba todos los días cansado, desmotivado y antipático, tambien me provoco disfunción erectil, no me provocaba el mismo placer estar con una mujer, llegué al grado de ver pornografia a escondidas de mi pareja o mientras estábamos teniendo sexo, (saqué mi celular y empecé a mirar pornografia simultáneamente mientras tenia sexo con ella).

Veía porno casi siempre los fines de semana, fuera de la pornografia nada llamaba mi atención, quise alargar ese periodo de placer mucho más, lo que provocó que me masturbara viendo pornografia y, casi al llegar al orgasmo, dejaba de hacerlo y buscaba otro video. Así sucesivamente hasta llegar a ver en un día hasta cinco horas de porno sin llegar al orgasmo.

Investigando sobre el daño de la pornografia me di cuenta que esto tiene un nombre y se le llama ending, que es básicamente retrasar el orgasmo. Esto era muy dañino para mí, a veces no me podía controlar y terminaba llegando al clímax y eyaculaba.

Mi adicción al porno me trajo ansiedad, ansiedad social, depresión y TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Mi rendimiento en el trabajo era muy bajo, no lograba concentrarme, me costaba realizar trabajos sencillos, y al tener ansiedad social me bloqueaba y no era capaz de pedir ayuda para resolver mis dudas.

Cosifiqué a la mujer, solo tenía parejas sexuales para saciar mi placer, no buscaba más allá de su compañía sexual. Solo pude dejar de consumir pornografia gracias a la ayuda de un psiquiatra y decirle desde el primer momento el motivo de mi visita: “ayuda, no puedo dejar de ver pornografia”.

Gracias a la ayuda de mi psiquiatra y medicamentos, actualmente tengo dos meses y medio sin mirar ese tipo de contenido. Al principio fue difícil, ya que lo dejé de golpe, no gradualmente.

La tentación, los primeros días era muy fuerte, pero poco a poco me fui sintiendo mejor. Al mes de estar en recuperación, tuve un ataque de ansiedad debido a que se me terminó mi tratamiento psiquiátrico, salí a caminar y a escuchar música y lloré, lloré por no poder saber controlar mis emociones, llore por no saber por qué me estaba pasando esto a mí, ¿por que no podía simplemente sentirme bien?

Marnadler

crédito: @marnadler

Ese día hablé con mi padre y mi hermana, ellos aún no sabían de mi situación, solo lo había hablado con mi madre. Les llamé desesperadamente diciéndoles que estaba teniendo una crisis de ansiedad y que me sentía muy deprimido, lloré de impotencia. Llorar frente a mi padre, me hizo sentir un hombre débil, incapaz de dominar sus emociones, sobre todo sentía mucha impotencia que al preguntarme ellos por qué me estaba pasando eso (yo sabía perfectamente que mi problema era la pornografia pero no me atrevía a decirles), así que solo decía -no sé-.

Afortunadamente, mi familia me apoyó en todo momento y trataron de comprender mi situación, me dijeron que ellos estarían conmigo siempre para todo y eso me tranquilizó bastante. Al volver al medicamento las cosas mejoraron de nuevo, me empecé a sentir mucho más sociable, más seguro de mí mismo, con muchas ganas de salir a reuniones, de ver a mi familia y a mis amigos, esto prácticamente era algo nuevo para mí, ya que yo siempre está solo y me aislaba de todos. En el trabajo las cosas mejoraron muchísimo, me sentía más seguro de mi capacidad y me sentía con mucha energía, era notorio el cambio qué había logrado al dejar de mirar pornografia.

Empecé a sentir mucho deseo y energía sexual y al no saber canalizarlo, empecé acudir a “sala de masajes” (pagar por estar sexualmente con una mujer). Anteriormente ya había asistido a este tipo de lugares como algo casual y por diversión, pero desafortunadamente las veces anteriores no había podido siquiera tener una relación con la mujer ya que la pornografia provocó en mí una disfunción eréctil y me era muy difícil llegar a excitarme, prácticamente pagaba porque tenía que pagarle su hora, pero no llegaba a tener relaciones con ellas.

Esta vez fue diferente, disfruté la relación como nunca antes, al grado de pagar otro servicio con la misma mujer. A los pocos días volví a ese lugar y estuve con tres mujeres distintas el mismo día, todo esto mezclado con alcohol y excesos, salí de la adicción a la pornografia, pero llegué a no tener control sobre mi consumo de alcohol. Siempre buscaba la manera de volver a ese lugar.

En este momento mi problema es mi consumo con el alcohol y prostitución, es algo con lo que empezaré a trabajar. Sé que todo esto es por qué no estaba acostumbrado a sentir ese deseo, esa seguridad al estar con una mujer.

El dejar de ver pornografia provocó en mí muchos cambios —la mayoría buenos— como: mayor energía sexual, mi ansiedad desapareció, estoy con mucha más energía, siento atracción de parte de las mujeres hacia mí, es como si sintieran mi presencia de manera diferente; poco a poco me he ido relacionando mejor con ellas.

Ya no siento ansiedad social, digo las cosas que me molestan ya que antes me guardaba todo.

Pero como todo, un gran cambio trae cosas buenas y algunas no tan buenas. Al sentirme bien conmigo mismo he tenido problemas con el alcohol y he estado pagando para estar con prostitutas (no es porqué no pueda tener una pareja, aun así pagaría por estar con ellas). Sé que es una adicción en la que tengo que trabajar y qué pasará, las cosas van mejorando muchísimo en poco tiempo.

Todo en exceso es malo, en lo personal yo no recomendaría el uso de la pornografia ni siquiera con un uso moderado, es sumamente adictiva; estoy seguro que cualquier persona que la use, aunque sea de manera regular solo busca saciar algo más allá que su deseo sexual, busca un escape de la soledad o malos pensamientos.

Son más las desventajas que provoca en tu persona que sus ventajas. Cosificas a la mujer, solo piensas en tu placer, no tienes motivación de establecer una relación amorosa, crea disfunciones sexuales, no sientes placer al estar con alguien más sexualmente.

El deseo sexual es el más fuerte y poderoso pero creo absolutamente que debemos buscar salidas más creativas para canalizar esa energía (transmutación sexual) ya sea trabajar un talento, practicar un deporte, leer, salir con alguna persona que te interese, meditar. No verás a la mujer como un objeto sexual, sino como una compañera y una persona de la cuál puedes obtener muchas cosas no solo relaciones sexuales vacías.

Si pudiera regresar el tiempo sin duda nunca elegiría volver a ver pornografia y sufrir una adición tan fuerte como la que sufrí.

Hoy veo las cosas diferentes, tal vez Dios me puso esta prueba, tuve pasar por esta experiencia para poder ayudar a muchísima gente que no sabe por qué sufre este tipo de problemas. Hoy, gracias a Dios y a la ayuda profesional, pude dejarla y me siento mejor que nunca.

Hay mucho más allá de solo sexo, debemos desarrollarnos en todos los ámbitos de la mejor manera. Nuestro propósito es disfrutar la vida, vivir el presente, disfrutar de una comida o un buen café, la risa de un familiar, tu canción favorita, todo eso que la pornografia nos quita y nos hacer solo enfocarnos en cosas superficiales.

Tenemos derecho a ser exitosos en todos los ámbitos que existen, ser libres, ser capaces de controlar nuestras emociones, tener amor propio, no ser esclavos de un deseo sexual o de un contenido que solo nos desmoraliza y desgasta toda nuestra energía.

Hoy son muchos los jóvenes que tienen este problema pero desconocen cuál es la razón de su ansiedad o depresión, su bajo rendimiento; los entiendo perfectamente, yo me lo pregunté muchísimas veces. Solo les pido: analicen sus hábitos, si la pornografia es uno de ellos, busca ayuda y trata de dejar la pornografia. Les aseguro que todos esos síntomas negativos se irían con solo eliminar ese estímulo.

Espero que todos puedan lograrlo, hay muchas recaídas pero hay que seguir creyendo en nosotros mismos y creer que sí se puede. Bendiciones y siempre contamos con Dios.

Si tu o alguien que conozcan tiene una adicción a la pornografia visita nofap.com.

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