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¿Cómo es trabajar en la industria de la belleza?

Conoce a Nath Pavón, Desarrolladora de Marca y Producto en Momiji Beauty.

Career

Nath fue una de las primeras personas en las que pensé cuando decidí inaugurar esta serie de entrevistas a mujeres que aman su trabajo. Desde que la conocí, cuando ambas trabajábamos en el mismo grupo editorial, me di cuenta de que es una persona que siempre da el 200%, se mantiene fiel a su estilo y defiende sus ideas.

Así que me hace todo el sentido que ahora Nath forme parte de una de las empresas de belleza más auténticas y cool en México: Momiji Beauty. Sigue leyendo y descubre mas sobre el día a día de Nath y cómo llegó hasta donde está hoy.

Nombre: Nathalia Pavón
Título: Desarrolladora de Marca y Producto en Momiji Beauty, pero ahorita también superviso el área de PR.

¿Qué estudiaste?

Una carrera que se llama Advertising and Marketing Communications, que no tiene una traducción como tal. Podría decirse (y es algo muy obvio) que fue un 360º entre publicidad, marketing y comunicaciones.

¿Nos puedes contar de qué se trata tu trabajo?

Me encargo del desarrollo de las nuevas marcas y productos que van a nacer de Momiji. Mis días consisten en identificar las tendencias que van a marcar el camino de la industria de la belleza en los próximos años, estar informada sobre todos los nuevos cosméticos que salen al mercado, pensar en productos innovadores que al mismo tiempo le gusten a personas reales, entender qué es lo que quieren esas personas, estar en comunicación con los fabricantes, evaluar las fórmulas, crear la comunicación de las marcas… En fin, todo lo que lleva crear un producto de belleza from-concept-to-launch. También, dirijo la estrategia de PR que incluye influencer marketing, relación con medios y colaboraciones.

¿Qué querías ser cuando eras pequeña?

Quería ser arqueóloga o bióloga. Súper diferente, ya sé 😉

¿Cómo llegaste a hacer lo que haces hoy?

Pasando por mil trabajos diferentes (de verdad), pero supongo que lo más relevante es esta historia de coincidencias: En el 2016 quería emprender mi propio negocio de belleza (después de trabajar en producción audiovisual, btw); hasta estuve en un programa de emprendedoras. Regresé a Monterrey (de allá soy) para echarle ganas, pero no tuve la paciencia ni perseverancia para lograrlo (mis respetos a los emprendedores del mundo).

Una prima de cariño se enteró de que quería montar algo de belleza y resultó que es súper amiga de Pau Florencia, que en ese entonces era editora de belleza de ELLE México. Ella buscaba un asistente, así que le mandé mi CV, skypeamos y fue como love at first sight. Estuve colaborando para la revista en la parte de beauty por un año hasta que Pau decidió enfocarse en una carrera como blogger y entonces yo me quedé como editora de belleza de ELLE. Fue algo increíble para mí, pues nunca lo creí posible. Lo más loco fue que durante ese año yo estuve aplicando para hacer una maestría en Londres y el día en el que me dijeron que no me iban a dar la beca, Pau me habló para preguntarme si quería que me postulara para quedarme en su lugar. Obvio dije que sí.

Después, en abril de este año 2019 me moví a Momiji Beauty. Ya llevaba dos años colaborando con la marca y me propusieron trabajar en la empresa tiempo completo. Fue una movida muy lógica para mí. Mi sueño desde que me di cuenta de que amo la belleza ha sido desarrollar productos y no podía rechazar esta oportunidad de aprender tanto. Ser editora fue increíble, pero nunca fue mi sueño. No quiero que la gente piense que soy malagradecida, porque es todo lo contrario. Creo que más bien pasó, porque así tenía que ser y porque la experiencia que me dio es invaluable para mi trabajo de hoy. Yo necesitaba haber estado en cada lugar en el que he estado.

¿Cómo es un día común de trabajo?

Mis mañanas son lentas. Intento despertarme mínimo tres horas y media antes de empezar a trabajar porque me gusta tomarme mi tiempo para preparar mi té, desayunar, arreglarme y caminar a la oficina. Me toma unos 40 min, que podrían ser 10 en bici (I know), pero es MI momento. Escucho música, hablo con mis papás por teléfono…

Llego a mi lugar de trabajo y lo primero que hago es responder correos sobre cambios o ideas que tenemos sobre productos con los fabricantes con los que estamos trabajando. Ellos están en Corea, así que me responden mientras duermo. Luego, intento sacar todo lo de mi to-do list por las mañanas porque es cuando soy más eficiente. Hago mucha investigación, pruebo productos de belleza, tengo llamadas de brainstorm con el equipo de Monterrey y siempre ando buscando ideas nuevas o influencers con quién colaborar.

¿Qué haces cuándo termina tu rutina laboral?

Vuelvo a caminar a mi casa, a veces voy al gym, otras al súper. Me he vuelto una señora. Desde que vivo sola soy esa persona que se muere por llegar a su casa para cenar, ver series japonesas o coreanas (visité ambos países en mayo y ahora me creo uno de ellos), leer, aspirar mi tapete y preparar mi lunch para mañana. Algo nuevo es que estoy aprendiendo coreano. El otro día se lo conté a mi hermana mayor y me dijo: “Es que ya estás grande”. nat-1

¿Qué es lo que más te gusta y lo más difícil de tu trabajo?

Me encanta lo que hago, realmente se me hace lo más interesante del mundo. Pero por otro lado, trabajo sola la mayor parte del tiempo, lo cual es bastante retador. Los días en los que viene mi intern (son dos) los espero con ansias cada semana porque tener un equipo físicamente siempre es padrísimo y enriquecedor. Hablar con la gente me inspira.

También, estoy aprendiendo a tener más iniciativa. Solía tener trabajos donde siempre me decían qué hacer. Hoy es mi responsabilidad proponer, ejecutar, decidir… Y no voy a mentir, sigo aprendiendo a sobrellevar eso porque soy una persona que es muy dura consigo misma, quiero hacerlo increíble, siempre ando como en tachas; pero a veces es difícil saber cuándo estás siendo mediocre o hasta qué punto es suficiente (o más que suficiente). Es una delgada línea que intento descifrar.

¿Qué haces para “desconectarte” en tus tiempos libres?

Me desconecto cocinando (algo que jamás hubiera pasado antes), escuchando música, escribiendo reseñas de productos para @theantipretty, leyendo, platicando con mis amigos más cercanos, y en los momentos que puedo, yendo a San Pancho, Nayarit a visitar a mi hermana y su familia (a hacerle como que “surfeo”). Soy una persona muy diferente a la que era en diciembre del año pasado. Creo que estoy en una etapa de muchos cambios interiores y quiero estar conmigo misma. Estoy muy consciente de todo lo que hago…cosas que estuve ignorando toda mi vida. Eso sí, estoy aprendiendo muchas cosas nuevas sobre mí, buenas y malas, a no juzgarme tanto ni a mí, ni a los demás. No es un proceso fácil, pero knowledge is power. nat-2

¿Qué es lo que no puede faltar en tu maleta cuando viajas?

Como 10 kilos de skincare y makeup. La verdad soy muy práctica con todo lo demás. Me llevo lo básico y si olvido algo, lo compro allá donde esté. No soy muy apegada a nada.

¿Qué le recomendarías a alguien que trabaja o que quiere trabajar en la industria de la belleza?

Estar presente, mantenerse informada(o) e innovar. Aquí sí que es importante planear hacia el futuro. El mundo está lleno de marcas de belleza y beauty bloggers y el número crece casi que por minuto. Toca encontrar la manera de que los proyectos sean diferentes.

¡Ah! Y también, realmente amarlo, porque para ser bueno en esto tienes que estar obsesionado con la belleza y que no te importe que tu vida gire alrededor de ella. Demasiado está sucediendo. Las personas que nos dedicamos a esta industria no nos podemos dar el lujo de distraernos porque nos perdemos. ¿Se escucha medio psycho? Maybe. Pero es la verdad.

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