/media/doramas-coreanos.jpg

Solo una chica viendo K-dramas

Explora con nosotros tres de los K-dramas que encontrarás en Netflix y déjate llevar por la magia y la inocencia de los doramas.

Explore

Aquella canción se quedaría para siempre en mi corazón. True love, el opening de Todo sobre Eva.

En el año 2001 mi forma de ver televisión cambió para siempre, mi tía me dio varios cassetes en VHS para que le grabara una serie en canal 34 que pasaría a las 10:00 pm. Todo sobre Eva (2000) fue mi primer acercamiento a los K-dramas coreanos (gracias, tía).

La inocencia de los protagonistas, el amor no correspondido de Sun Mi —una chica surcoreana enamorada y no correspondida de su mejor amigo— cambió mi forma de ver el mundo del entretenimiento, lloré con Sun Mi mientras se escuchaba You can say de fondo.

Puedo dar gracias a canal 34 por enseñarme mi amor por los Doramas. Un deseo en las estrellas (1997) fue mi segundo K-drama favorito.

Pero, ¿por qué me enganchan este tipo de series? Es una pregunta que me hago constantemente, tal vez sea por la inocencia de las tramas. Cuando veo alguna serie norteamericana no me sorprende nada ver que, en el primer capítulo haya una escena de sexo entre los protagonistas, mientras que en los K-dramas entre lágrimas veo el primer beso de los protagonistas después de diez capítulos.

A lo largo de los años me han atrapado muchos K-dramas y películas coreanas: Scent of a woman (2011) Wild romance (2012), Perfume de verano, Let’s eat (2013), Start-up (2020) My heart (2000), Swing girls (2004), Noble my love (2015)… si tienes oportunidad de ver alguna ¡hazlo!

A principios de enero di positivo a COVID y al saber esta noticia, lo que me angustiaba era saber cómo manejaría mis problemas emocionales (tengo ansiedad y depresión desde hace 5 años). Si bien mis síntomas han sido leves, mi salud emocional ha resentido más este virus, ataques de pánico constantes, taquicardias y vértigos.

Después de varios días de llantos y miedos decidí ocuparme, nada parecía distraerme y necesitaba ocupar mi mente y dejar de pensar en muerte, miedo y desesperanza. Hacía varios meses que no veía un K-drama y en mi lista de Netflix tenía varios que quería ver y no había tenido tiempo.

Bajo la lluvia, dirigida por Ahn Pan Suk (2018)

Tuve mis dudas con este K-drama, me salió en recomendaciones muchos meses. Me deje llevar por la sinopsis —no muy buena— que Netflix tuvo para mí, pero decidí darle una oportunidad y no me decepcionó, este K-drama es mi favorito.

Una recién soltera (no por elección), Yoon Jin-Ah vuelve a ver al hermano menor de su mejor amiga después de que él pasara 3 años trabajando en el extranjero. Ellos comienzan a salir de forma un tanto casual pero, al pasar tiempo juntos, se dan cuenta que están enamorados.

Lo que aquí llamó mi atención y me atrapó fue que la serie abordó el tema del acoso laboral.

Yoon Jin-Ah, que trabaja como supervisora en una cadena de café, pasa varios años sufriendo acoso por parte de sus jefes. En algún punto de la serie me dio mucho coraje y sentí empatía por ella (porque todas en algún momento sufrimos acoso laboral).

El tema de la edad también me pareció algo interesante, nuestra protagonista es una mujer hermosa de 35 años independiente y autosuficiente que inicia una relación con un hombre más joven que ella.

Quiero hacer una pausa aquí y decir que, aunque ya había esto visto en Scent of a woman, en Bajo la lluvia le dieron un giro diferente.

Podemos ver que la edad no es impedimento para enamorarte de alguien y que una persona más joven que tú puede ser más madura.

A mi parecer Yoon Jin-Ah fue madurando y descubrió el amor propio a través de su relación, supo cuánto valía, aprendió a no aceptar menos, fue creciendo como persona.

En Bajo la lluvia me vi un poco reflejada. Como mujeres acercándonos a nuestros 30 pensamos que nuestra juventud pronto acabará al igual que nuestras oportunidades, ya sea para enamorarnos o encontrar un mejor empleo. Aquí vemos como la autoaceptación se da en cualquier momento de nuestra vida, ya sea que la encuentres en pareja o en un hermoso viaje sola.

Aterrizaje emergencia en tu corazón, dirigida por Lee Jeong-hyo (2019)

Este K-drama me ha hecho llorar, reír y tener esperanza. Recuerdo que la empecé a ver después de media noche y aunque tengo que decir que estuve por pausarla y dejar de verla (los primeros minutos no me convencieron), decidí darle una oportunidad; al final del primer capítulo ¡ya estaba enganchada! Una empresaria millonaria, Yoon Se-ri (Son Ye-jin), de Corea del Sur, después de hacer una prueba fallida en parapente, cae por accidente en Corea del Norte. Ahí conoce a un militar, Ri Jeong-hyeok (Hyun Bin), él la oculta, protege y trata de enviarla de vuelta al sur con ayuda de sus amigos del ejército.

Los personajes secundarios llegan a darle a esta historia un giro de alegría, amistad y humor. Nuestros protagonistas vivirán situaciones emocionantes, divertidas y tristes (prepara un pañuelo para secar tus lágrimas en algunos capítulos). Ellos tienen heridas que sanar y esto hace que este K-drama sea perfecto (tuvo un gran éxito en Netflix).

Otra cosa que me encantó fue el soundtrack, las hermosas canciones acompañaban perfecto a cada situación. El vestuario fue también algo muy acertado, si bien vemos a Yoon Se-ri con hermosos outfits en Corea del Sur, en el Norte vemos cómo su estilo cambia con colores alegres y un tanto inocentes.

Aterrizaje de emergencia en tu corazón fue grabada en Corea del Sur con algunas escenas filmadas en Suiza, lo que hace que su fotografía sea hermosa y haga a esta bonita historia aún más perfecta.

Noche de primavera, dirigida por Ahn Pan-seok (2019)

Ahn Pan-seok sabe cómo llegar a nuestros corazones con canciones de Carla Bruni y Rachael Yamagata en sus K-dramas.

Yoo Ji-ho (Jung Hae-in), un farmacéutico y padre soltero que parece ser que siempre está triste, conoce a una bibliotecaria, Lee Jung-in (Han Ji-min). ellos empiezan a relacionarse pero las cosas se empiezan a complicar, ya que ella tiene una relación de muchos años (por no decir estancada) con alguien que Yoo Ji-ho conoce.

Lo que me gustó de este K-drama y me resultaría un tanto extraño explicar, fue el vestuario —sí, ¡el vestuario!—.

Fue muy raro ver una gama de colores alegres, toda la ropa y la escenografía era tan sombría, melancólica y seria, que te hacía sentirte dentro de la historia, las escenas más hermosas son en la noche cuando Yoo Ji-ho y Lee Jung-in caminan juntos por un parque de Corea.

Nuestros protagonistas siempre usaban ropa oscura, como si inconscientemente guardaran luto.

Aunque Ahn Pan-seok trató de darnos una historia muy completa, hay momentos donde esta queda un tanto estancada; debió alargarla un poco para poder saber qué pasaba con los personajes secundarios, pero nos deja un final abierto para una propia interpretación.

Los K-dramas en este momento me han dado un escape a la realidad que estoy viviendo con mi familia, me hace pensar que el mundo es hermoso y cálido y que todo estará bien.

Newsletter

¡Tienes un nuevo mail!

Recibe cada semana en tu mail una selección curada de noticias. Inspírate a construir el estilo de vida de tus sueños y descubre cosas, lugares y proyectos cool. Psst… ¡es gratis!